Formalizan a una persona por incitación al odio contra la comunidad judía, en concurso formal con un delito de daño especialmente agravado
Un individuo, funcionario público en una empresa estatal, fue imputado por haber incurrido en los delitos de incitación al odio, desprecio o violencia contra la comunidad judía, en concurrencia formal con un delito de daño especialmente agravado, por haber pintado los muros exteriores de la Sinagoga de la N.C.I., con la inscripción Israel Genocida, dibujando además la cruz svástica del nazismo en medio de la estrella de David, en los últimos meses del año pasado.
El Comité Central Israelita del Uruguay (CCIU) presentó la denuncia y la Fiscalía de Flagrancia de 13º Turno, a través del Dr. Edgar Rodríguez, formalizó al individuo por los delitos mencionados, dando intervención al Juzgado en lo Penal de 36º Turno.
Luego de tres audiencias ante dicha Sede Penal, y tras intensas negociaciones, en la última Audiencia Judicial, se llegó a un acuerdo entre los representantes del CCIU, los abogados Jaime Apoj y Leonardo Narancio, el Fiscal actuante, y el acusado y su defensa, por el cual éste solicitó sinceras y auténticas disculpas al CCIU, y por extensión a toda la colectividad judía, y se comprometió a reparar el daño físico causado.
Los representantes del CCIU le explicaron que, sin perjuicio de su derecho a la libertad de expresión, pintar con letras de gran tamaño y dibujar la esvástica sobre la estrella de David en el muro de una sinagoga, es un acto de, al menos, incitación al desprecio, cuando no al odio contra toda la colectividad judía. Y es diferente de haberlo pintado en cualquier otro muro de la ciudad.
Finalmente, cuando se le informó por parte de los representantes del CCIU que el pedido de disculpas, para que fuera aceptado, debía ser y parecer real y franco, el condenado le manifestó a la Juez actuante que ese era su real sentimiento, por lo cual la Magistrado actuante (Dra. Marcela Vargas), homologó el acuerdo reparatorio en todos sus términos.
En conclusión, en tiempos tan difíciles, parece haber sido un paso positivo en el sentido de intentar resguardar la integridad física y la seguridad de colegios y templos de la comunidad judía, algo que a pesar de parecer elemental, sin embargo no lo es. Y también, parece un paso positivo en el sentido de resguardar la paz pública, a la vez de encauzar, como expresó la Magistrado actuante, el derecho al ejercicio de la libertad de expresión.